Durante inaugural de la Feria Internacional del Libro Monterrey, Enrique Krauze sostuvo que el entramado de contrapesos y garantías fundamentales del país atraviesa una etapa de quebranto institucional que comenzó a profundizarse tras 2018. No obstante, el historiador manifestó su certeza de que la estructura democrática y el equilibrio entre los tres poderes públicos terminarán por restablecerse.

El legado liberal frente al contexto presente

El acto sirvió para dar a conocer la reedición que preparó El Colegio Nacional sobre el volumen dedicado a Daniel Cosío Villegas. En la mesa, Krauze ubicó al intelectual como una figura central del liberalismo mexicano de la segunda mitad del siglo XX, situándolo en una línea cívica compartida con figuras como Manuel Gómez Morín, Octavio Paz y diversos promotores de la alternancia pacífica que fructificó entre las décadas de 1980 y el año 2000.

Acompañando la ponencia, el narrador Enrique Serna remarcó la pertinencia de revisar la trayectoria de Cosío Villegas, señalando el desconocimiento general que las generaciones actuales tienen sobre su obra. Serna contrastó los manejos gubernamentales del pasado, que permitieron la creación de entidades como el Fondo de Cultura Económica y El Colegio de México con cuadros técnicos capacitados, frente a lo que definió como un retroceso autoritario que amenaza las libertades cívicas contemporáneas.

Defensa de la labor intelectual

Por su parte, el caricaturista Paco Calderón estableció paralelismos entre la labor formativa de Cosío Villegas en el sector público y el trabajo editorial independiente que Krauze ha encabezado desde el ámbito privado. Calderón aprovechó el espacio para responder a los señalamientos recientes dirigidos contra el propio historiador y su hijo León Krauze, derivado de la designación de este último en la subdirección de la revista Letras Libres, desestimando los cuestionamientos surgidos desde sectores afines a la actual administración.