La Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa ha emitido una advertencia sobre el riesgo de tensión social derivado de una marcha convocada por la empresa Gas y Petroquímica del Occidente (GPO) en Topolobampo. La movilización, programada para el próximo domingo 28 de junio, tiene como objetivo presionar y disolver el plantón que mantiene desde hace 14 años la comunidad indígena mayo-yoreme en oposición a la construcción de la planta de amoniaco.
La planta, que estima una producción de 2 mil 200 toneladas métricas diarias de amoniaco, ha sido objeto de protestas por parte de la comunidad y el colectivo “¡Aquí No!” debido a sus potenciales consecuencias ecológicas y sociales. La organización de derechos humanos considera que la empresa estaría utilizando a sus empleados como instrumento de presión, convocando a trabajadores que provienen de diversas partes del país y no son originarios de la región.
Ante el temor de posibles agresiones y hostigamientos contra los manifestantes indígenas, la comisión ha solicitado a las autoridades de los tres niveles de gobierno establecer un perímetro de protección. “Esta situación es grave y su naturaleza es clara: la empresa directamente interesada en el conflicto organiza una movilización de personas ajenas a la comunidad local con dirección al punto donde los legítimos quejosos ejercen su derecho a manifestarse”, señaló la organización en un comunicado.
La convocatoria a la marcha, según testimonios, se realizó a través de correos electrónicos, llamadas y mensajes de WhatsApp, con la indicación de que los empleados se sentían obligados a participar. Sin embargo, tres días después de que trascendiera esta denuncia, la empresa GPO negó haber convocado a dicha movilización, reiterando su respeto a la libre manifestación y su compromiso con un diálogo abierto y respetuoso.














