La estrategia de priorizar el procesamiento interno de crudo sobre las ventas al exterior mermó los ingresos potenciales de Petróleos Mexicanos en México entre 2022 y 2025. Una investigación elaborada por México Evalúa determinó que la petrolera prescindió de captar cerca de 41 mil millones de dólares, equivalentes a 781 mil millones de pesos, debido a esta política operativa.

El diferencial financiero obedeció a que comercializar cada barril en el extranjero durante 2025 aportó un beneficio de 47.7 dólares, mientras que su procesamiento apenas generó 26.2 dólares, marcando un margen adverso de 21.5 dólares por unidad. Dicha estimación se fundamentó en datos tomados del informe 20-F que la empresa entregó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos.

Rendimiento adverso frente a compromisos financieros

El impacto económico no percibido duplica ampliamente los pasivos que la compañía mantiene con sus contratistas. Al cierre del segundo trimestre del año, la deuda con proveedores se situó en 374 mil 334 millones de pesos, lo que representa 21 mil 427 millones de dólares.

La organización civil especificó que estas cifras no corresponden a desembolsos directos o saldos rojos en los balances contables, sino a recursos que la petrolera pública dejó de percibir. Durante los cuatro ejercicios revisados no existió periodo alguno en que la actividad transformadora superara el rendimiento de las exportaciones.

Baja eficiencia operativa y perspectivas hacia 2027

La brecha entre ambas actividades sumó 283 mil millones de pesos en 2022, pasó a 185 mil millones en 2023, descendió a 160 mil millones en 2024 y significó 153 mil millones de pesos para 2025. El rezago se derivó principalmente de los altos gastos de mantenimiento, instalaciones desaprovechadas y el exceso de combustóleo, residuo de escaso valor en el mercado que abarcó 20.4 por ciento de la elaboración total.

A lo largo de 2025, la infraestructura del Sistema Nacional de Refinación funcionó únicamente al 58.6 por ciento de sus posibilidades técnicas. Con base en esta tendencia, el organismo proyectó que el costo de oportunidad ascenderá a 145 mil millones de pesos en 2026 y a 137 mil millones en 2027.

Como alternativa de ajuste, el estudio planteó que retirar 100 mil barriles diarios de capacidad ineficiente generaría cerca de 7 mil 900 millones de pesos anuales suplementarios, bajo la condición de suprimir costos fijos y comercializar dicho volumen en el mercado internacional.