Una planta fotovoltaica de 505 hectáreas en el desierto de Arabia Saudí se transformó en un centro de reproducción para 38 ejemplares de gacela de arena el 12 de octubre de 2026. La Reserva Real Príncipe Mohammed bin Salman trasladó al complejo a 33 hembras y cinco machos con el propósito de recuperar esta especie clasificada como vulnerable.
Condiciones favorables para la reproducción
La estructura energética brinda ventajas térmicas directas, pues los módulos disminuyen la temperatura sobre la tierra entre 5 y 10 grados, además de que el cerco perimetral bloquea el paso de depredadores. Los ejemplares disponen del 73% del terreno total, repartido entre sombras tecnológicas y formaciones rocosas naturales. Esta amplitud facilitó multiplicar por 15 la capacidad reproductora del proyecto, permitiendo dinámicas sociales de cortejo y desplazamiento grupal.
El plan arrancó tras una fase experimental de siete meses iniciada en octubre de 2025, donde se monitoreó la adaptación de gacelas de arena, liebres árabes y gacelas de montaña. Tras constatar la viabilidad técnica, la etapa reproductiva formal comenzó en mayo de 2026.
Metas poblacionales y reintroducción
La meta principal consiste en alcanzar una base demográfica de al menos 500 animales para iniciar liberaciones en los 24,500 kilómetros cuadrados de la reserva. Los técnicos proyectan el nacimiento de crías hacia diciembre y calculan que la cifra de animales llegará a 600 ejemplares en 2031.
Para proteger la variabilidad genética, los machos tendrán rotaciones controladas e ingresarán especímenes externos. De acuerdo con Andrew Zaloumis, director ejecutivo del área protegida, la intención final se centra en consolidar poblaciones autosuficientes que subsistan sin apoyo humano continuo, reactivando la dispersión de semillas en el ecosistema.
El complejo opera bajo el esquema denominado ReWildingVoltaics, cuenta con una potencia instalada de 250 megavatios y abastece de electricidad limpia al desarrollo turístico AMAALA.

