El seleccionado argentino de parapente sostiene su presencia en torneos internacionales gracias al esfuerzo económico propio de sus integrantes y al trabajo colectivo, según explicó su responsable técnico, Eduardo Sánchez Granel.
A sus 57 años, este ingeniero civil, pianista y bailarín de tango, quien acumula cinco títulos en el Campeonato Nacional de Distancia y lidera el representativo nacional desde 2021, expuso la realidad de una disciplina que se mantiene completamente en el terreno amateur. Los deportistas asumen los costos de sus traslados y materiales para competir en certámenes regionales y mundiales, ante la ausencia de apoyos económicos oficiales o patrocinios constantes.
Equipos ligeros y destreza en las alturas
La actividad, que comenzó a perfilarse a finales de la década de 1970 en los Alpes franceses cuando practicantes de montañismo y paracaidismo idearon descensos más ágiles desde las cumbres, opera hoy con tecnología avanzada. El empleo de fibras sintéticas densas y cordajes de Dyneema permite que los pilotos recorran distancias superiores a los 500 kilómetros valiéndose exclusivamente de las corrientes térmicas atmosféricas.
Para Sánchez Granel, surcar los cielos exige interpretar los vientos y guardar una postura humilde frente a las dinámicas del planeta. Sostiene que esta práctica otorga una mirada inédita sobre geografías remotas y demanda una constante lectura preventiva del tiempo.
Impacto climático y brecha de género
Las alteraciones meteorológicas inciden de forma directa en el calendario deportivo. Las fases marcadas por el fenómeno de El Niño incrementan las precipitaciones en territorio argentino, lo que reduce las ventanas seguras para volar y cancela fechas programadas. Frente a ello, la delegación prioriza la seguridad y el análisis meteorológico riguroso.
Respecto a la participación femenina, el panorama muestra una marcada disparidad. Actualmente el combinado cuenta con una sola mujer en sus filas, reflejo de una proporción general donde únicamente una de cada diez practicantes es mujer. Sánchez Granel apuntó que el peso corporal incide de forma técnica en el área de sustentación del ala, otorgando cierta ventaja física a los varones, aunque aclaró que esto no menoscaba la pericia ni la capacidad de decisión de las atletas.
Un futuro basado en la comunidad
Pese a que décadas atrás se proyectaba una profesionalización con bolsas económicas que finalmente no prosperó, el dirigente subraya que la fuerza del parapente descansa en la hermandad del grupo, el intercambio de saberes y la sincronía con el viento, lejos de los ritmos digitales cotidianos.

